Enfermedad Celiaca. Celiaco. ¿Qué es?

La Enfermedad Celiaca es una intolerancia permanente al gluten, que se presenta en personas genéticamente predispuestas, produciendo una reacción autoinmune con inflamación de la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de nutrientes.



¿Qué significa esto?
  • Intolerancia alimentaria, esto significa que nuestro cuerpo no tolera, rechaza un alimento. En este caso, nuestro cuerpo rechaza el gluten, de manera que cuando se ingiere se producen reacciones 
    adversas. 
    Una intolerancia no es una alergia. Una alergia alimentaria implica que cuando se ingiere un determinado alimento, el cuerpo reacciona de manera rápida, produciendo síntomas típicos y reconocibles: picores, sarpullido, enrojecimiento, edemas, vómitos, diarrea… Sin embargo, cuando se trata de una intolerancia, los síntomas son más lentos, aparecen pasado un tiempo, y no son tan típicos ni fácilmente identificables, provocando una alteración en el organismo más silenciosa.
  • Intolerancia permanente. Esto significa que la Enfermedad Celiaca no tiene cura, un celiaco no puede volver comer gluten nunca más en su vida. Actualmente no existen ni vacunas, ni enzimas ni medicamentos que permitan que un celiaco coma gluten. El único tratamiento es seguir una correcta dieta sin gluten.
  • Gluten. Es una proteína que se encuentra en algunos cereales como el trigo, cebada, centeno o avena. Además, el gluten se utiliza en la industria alimentaria para añadir a los productos aromas y colorantes, o para mejorar su textura, elasticidad y horneado.
  • Personas genéticamente predispuestas. Los celiacos tenemos una base genética que unida a otros factores (algunos desconocidos) hacen que desarrollemos la enfermedad. Si bien, esta base genética es “normal”, no es una deficiencia. En torno al 30% de la población tiene esta base genética, pero sólo el 1% desarrolla la enfermedad. 
  • Reacción autoinmune. Cuando un celiaco ingiere gluten, nuestro sistema inmunológico lo identifica como una amenaza y lo ataca, produciéndose la inflamación y daño en la mucosa del intestino delgado. 
  • Mala absorción de nutrientes. La principal función del intestino delgado es la absorción de los nutrientes necesarios para el organismo, por lo que si el intestino está inflamado y sus vellosidades se atrofian, el organismo no recibe de todos los nutrientes necesarios originando diferentes patologías y síntomas: anemias, bajo crecimiento, cansancio, calambres musculares, osteoporosis… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡¡Muchas gracias por tu comentario!!